Él la rechazó en público.
Luego la obligó a firmar un contrato que la ataba a él de todos modos.
Se suponía que ella no era más que un error, una compañera no deseada, descartada en el momento en que él eligió el poder por encima del destino. Pero el rechazo no la liberó. La atrapó en un acuerdo que nunca aceptó, bajo la autoridad del único hombre que la destrozó primero.
Cuando el director ejecutivo alfa le ofrece un contrato en lugar de misericordia, ella lo acepta por supervivencia, no por lealtad. Vivir bajo su techo significa reglas, distancia y silencio. Sin embargo, cada orden que él da conlleva tensión. Cada mirada se prolonga demasiado. Y cada noche les recuerda a ambos que el rechazo no mató el vínculo, solo lo envenenó.
Ella cambia. La chica débil que él descartó se convierte en una mujer que aprende el juego, aprende la manada y aprende su propio poder. El contrato deja de definirla. Ella lo hace.
El arrepentimiento llega tarde para él. Demasiado tarde para borrar lo que hizo. Demasiado tarde para reparar el daño. Pero lo suficiente para hacerle darse cuenta de que perderla le costaría más que cualquier imperio que haya construido.
Ahora ella debe elegir: marcharse con su orgullo intacto o quedarse y arriesgar su corazón por un hombre que ya ha demostrado que puede romperlo. Porque esta vez, la elección es suya, y él lo sabe.
Una novela romántica oscura y emotiva sobre el rechazo de la pareja, llena de desequilibrio de poder, proximidad forzada, redención y un alfa dominante que aprende demasiado tarde que el rechazo tiene consecuencias.