Él la rechazó sin piedad.
Ella desapareció con su heredero.
Ahora, el rey licántropo quemará el mundo para recuperar lo que perdió.
Ella era débil. Rechazada. Rechazada públicamente por la pareja que el destino había elegido para ella. Cuando el rey licántropo la expulsó, creyó que el vínculo se había roto para siempre. Lo que nunca supo fue que el rechazo no puso fin a la historia, solo la obligó a huir, llevando consigo un secreto lo suficientemente poderoso como para destruir su reinado.
Años de clandestinidad la convirtieron en alguien irreconocible. Ya no era la frágil omega que él había descartado, sino que se había vuelto feroz, cautelosa y dispuesta a derramar su sangre para proteger a su hijo. Aprendió a sobrevivir sin rey, sin pareja, sin piedad. Y juró una cosa: él nunca los encontraría.
Cuando el destino la arrastra de vuelta a su territorio, el rey licántropo se ve obligado a afrontar la verdad. La mujer a la que destrozó se encuentra ante él más fuerte que nunca. El niño a su lado lleva su sangre. El arrepentimiento le golpea más fuerte que el rechazo, y esta vez es él quien suplica.
Pero el perdón tiene un precio. La confianza hay que ganársela. Y los enemigos observan atentamente, ansiosos por reclamar al hijo del rey licántropo. Ella debe elegir: desaparecer de nuevo para mantener a salvo a su hijo... o quedarse al lado del hombre que una vez la destruyó, arriesgándolo todo por un futuro que aún puede romperle el corazón.