En esta lección, Napoleon Hill explica que
la riqueza (o la pobreza) nace ante todo de un hábito mental, incluso antes que del nivel de ingresos.
A través de la
Ley del Hábitat y la
Ley de la Atracción, el autor sostiene que lo que pensamos y hacemos cada día, especialmente en relación con el dinero, construye poco a poco nuestro destino financiero.
- Quienes cultivan la «conciencia de pobreza» (miedo a la pobreza, quejas continuas, vida por encima de sus posibilidades, deudas por lujos innecesarios) terminan atrapados en la esclavitud de la deuda, con pérdida de autoestima, oportunidades y libertad.
- Por el contrario, la «conciencia de prosperidad» se desarrolla con un Definite Chief Aim (un objetivo claro de cuánto se quiere ganar y ahorrar) y con la formación sistemática del hábito del ahorro: apartar una parte fija de cada ingreso, por pequeño que sea, de forma disciplinada y constante.
Hill muestra cómo la
deuda es un «carcelero» que mina el carácter, la salud y las relaciones, mientras que el
ahorro no solo sirve para crear un fondo de seguridad, sino que se convierte en una escuela de carácter: requiere autocontrol, valentía, sentido de la responsabilidad y visión de futuro.
La lección está salpicada de ejemplos concretos (quienes ganaron una fortuna y la gastaron toda, y quienes, en cambio, con pequeños ahorros, aprovecharon grandes oportunidades de negocio) para reiterar un punto central:
casi todas las grandes fortunas comienzan con un simple hábito:
ahorrar regularmente una parte de los ingresos.